En muchas iglesias, una sola persona fiel maneja la pantalla cada semana. Cuando esa persona está enferma o de viaje, el culto sufre. La solución no es una herramienta más complicada: es un equipo pequeño, capacitado en conjunto, que usa una herramienta sencilla.
Para perfección de los santos, para la obra del ministerio, para edificación del cuerpo de Cristo;
Reina Valera 1909
Antes de la capacitación
- Invite a entre tres y cinco voluntarios; los adolescentes suelen aprender más rápido, en pareja con un adulto.
- Pida a cada uno que cree una cuenta gratuita de BibleSlide.
- Reserve el templo con el proyector durante dos horas, para que todos practiquen con el equipo real.
Primera hora: lo básico
- Buscar un himno por su número y proyectarlo.
- Abrir un pasaje bíblico escribiendo la cita y elegir el número de versículos por diapositiva.
- Armar un culto corto: un himno de apertura, una lectura bíblica, una diapositiva de anuncios y un himno final.
- Guardar el culto para que la siguiente persona pueda abrirlo.
Segunda hora: practicar un culto real
Una persona hace de predicador, otra dirige el canto y otra maneja la pantalla. Recorran todo el culto. Practiquen los momentos que en la vida real salen mal: el pastor cambia el himno, lee un versículo que no estaba previsto o pide la pantalla en negro para la oración (B). Luego intercambien las funciones.
Dé a cada uno una función clara
- Preparador: arma el culto durante la semana a partir del orden del culto.
- Operador: maneja las diapositivas el domingo.
- Suplente: conoce los mismos pasos y puede tomar el relevo en cualquier momento.
Los errores ocurren: manéjelos con calma
Una diapositiva equivocada durante dos segundos no es un desastre. Enseñe a los voluntarios a volver atrás con calma, o a poner la pantalla en negro mientras buscan el versículo correcto. La congregación recuerda la adoración, no el error.
Rote al operador cada mes. Un equipo en el que todos han servido nunca depende de una sola persona.
